Antonio Molina: “Me gustaría ver que los hijos y las hijas del pueblo pueden emanciparse y construir una vida aquí”

Antonio Molina: “Me gustaría ver que los hijos y las hijas del pueblo pueden emanciparse y construir una vida aquí”

Nació el 11 de septiembre de 1970 en la localidad alemana de Langen, cerca de Frankfurt. Hijo de emigrantes. Sus primeros siete años de vida transcurrieron allí. Estudió en La Zubia, y Enfermería en la Universidad de Granada. Empezó a trabajar como enfermero en 1995 y en 2003 entró como concejal en el Ayuntamiento. En 2015 vio un sueño cumplido: ser alcalde de su pueblo, de la mano de Ganemos La Zubia, una plataforma ciudadana que hizo de este uno de los Ayuntamientos del Cambio.

A punto de terminar la legislatura, la primera como alcalde, qué balance hace. Principales logros o satisfacciones, y principales frustraciones o asuntos que quedan pendientes. El balance es positivo. Con un gobierno en absoluta minoría, hemos logrado hacer unas políticas de cambio en el municipio. Con todas las dificultades del mundo. Hemos logrado recuperar servicios públicos que estaban cerrados, como la piscina; hemos puesto en marcha servicios como la Universidad de Granada, que en 500 años es la primera vez que sale fuera de la capital. O el Centro de Igualdad, que éramos el único municipio de estas dimensiones que no lo tenía. Y hemos hecho más de 700 contratos, con una bolsa de trabajo transparente, publicada, baremada informáticamente, algo que no existía antes. Todos los contratos se han hecho de forma absolutamente transparente y escrupulosa. Se ha parado la especulación y la corrupción. Hemos logrado tener un superávit que puede rondar los 6 millones de euros cuando termine el año. Una planificación para evitar inundaciones, con una serie de actuaciones que están evitando que se produzcan inundaciones en puntos como calle Calvario, calle Murcia… El cambio ecológico y medioambiental, desde esterilizar colonias de gatos, hasta poner en marcha la escuela de agroecología, que está consolidada, con más de 50 huertos en solares que estaban abandonados. Además, el cambio de todas las calderas de calefacción de instalaciones deportivas por nuevas de biomasa. En recuperación del patrimonio histórico hemos dado un paso de gigante en esta legislatura: el proyecto de los Baños Árabes (es una pena no haber tenido mayoría suficiente para aprobarlo en Pleno); hemos puesto en valor una villa romana que hay en el polígono industrial, y un yacimiento arqueológico de la Edad del Cobre, un hallazgo que tiene proyección a nivel estatal. Y hemos ayudado a crear la primera asociación de mujeres empresarias de La Zubia. La gran frustración es no haber tenido mayoría suficiente en el Pleno, para haber podido hacer más inversiones de las que hemos hecho. Aún así, ha sido una legislatura modélica, en cuanto al número de inversiones públicas. Hemos conseguido hacer inversiones en los colegios, eliminado problemas de accesibilidad, habilitado pipicanes en todo el municipio… Un montón de cosas pequeñas. Y la mayor satisfacción es estar al servicio de mis vecinos y poder estar en el día a día de sus problemas, y haber resuelto algunos. 

¿Es La Zubia hoy mejor que hace cuatro años? La situación económica de la gente sigue siendo difícil, porque es una coyuntura a nivel global. Pero a nivel local hemos tratado de dar mejores servicios públicos, y a las familias que están en peor situación se les ha ayudado con programas como los comedores escolares en vacaciones, los columpios gratuitos para los niños, o la vivienda: hemos puesto a disposición de 40 familias de La Zubia 40 viviendas que estaban cerradas. Hemos tratado de mejorar y aliviar la situación de quienes están peor. 

¿Qué habría sido diferente en esta legislatura, qué habría salido adelante, de haber tenido mayoría absoluta o suficiente? Habríamos ejecutado nuestro programa electoral de forma íntegra. En parte lo hemos hecho, con gran dificultad. Pero me habría gustado ver que los jóvenes, los hijos y las hijas del pueblo, pueden emanciparse y construir una vida aquí. Si hubiéramos tenido una mayoría absoluta, habríamos resuelto el problema de la carretera y tendríamos una comunicación ágil y rápida. Habríamos puesto en valor toda la vega de La Zubia. Habríamos creado del orden de 50 o 60 puestos de trabajo para ofrecer servicios públicos a los vecinos. Los Baños Árabes ya estarían en marcha, serían una realidad. El museo de la Casa Pertíñez sería una realidad. La instalación de una carpa fija de fiestas y eventos sería ya una realidad… 

¿Es verdad que en La Zubia no hay desahucios desde que llegaron al gobierno? Así es. Primero, porque tenemos una buena gestión económica, para poder negociar con los bancos. Una vez que tenemos superávit y tenemos 5 millones de euros en los bancos, los puedes tratar de tú a tú. Como alcalde, me dirijo a los bancos y digo que no puede haber ni un solo desahucio en La Zubia, y aceptan porque el Ayuntamiento es el principal cliente que tienen. En segundo lugar, ponemos en marcha el  plan municipal de vivienda, abrimos una oficina municipal de vivienda, para ayudar a las familias. De manera que hemos gestionado todos los casos que nos han llegado, y ninguno ha acabado en desahucio. A eso hay que sumar el parque de vivienda pública que hemos creado.

¿Cuál es ese gran proyecto que le falta a La Zubia para ser redonda? Garantizar que todos los jóvenes de La Zubia puedan tener acceso a una vivienda digna a un precio razonable, asequible, que no suponga más del 20% de sus ingresos. Consolidar el tejido productivo de La Zubia apoyándonos en nuestro comercio, que es la forma de generar riqueza y crear empleo. Que la Junta de Andalucía y Diputación asuman el resto de carretera que queda por arreglar, y conseguir un transporte público asequible y ambientalmente sostenible. Para garantizar que todos los proyectos salgan con diligencia se necesita una mayoría amplia. Si no, cualquier programa o inversión que se quiera hacer está condicionado al juego de mayorías o minorías del Pleno. A veces hay que poner el interés del pueblo por encima de los intereses de los partidos. Por eso nos presentamos con una candidatura ciudadana. 

¿Cuál ha sido el papel de los partidos de la oposición en esta legislatura? Ha sido triste. Una oportunidad perdida por su parte. Han tenido la ocasión de demostrar que desde la oposición se puede dar la mano y se puede hacer que prevalezca el interés general frente al interés partidista. Frente a eso, la posición ha sido de acoso y derribo al alcalde y al gobierno, aunque eso haya supuesto perjudicar a los vecinos de La Zubia. En las anteriores legislaturas hemos visto que la oposición jugó un papel mucho más constructivo. Es verdad que nunca hubo un gobierno en minoría, pero hubo proyectos como el de la carretera, cuando yo era concejal y estaba en Diputación trabajando, y defendí que ese proyecto se hiciera en mi pueblo. Y así lo peleé. Cuando se consiguió el dinero para lo que es el centro de empresas actualmente, yo voté a favor. Entendía que había que respaldar en eso al PP, que gobernaba en ese momento.

¿Hasta dónde llega la parálisis de las leyes? Con las leyes que tenemos, Ayuntamientos como este, que están funcionando y que estamos gestionando bien, (hemos pagado un 50% de la deuda en tres años, y tenemos un superávit de 5 millones de euros), las leyes nos castigan y nos tratan como a los Ayuntamientos que han despilfarrado el dinero. No nos permiten hacer un mayor número de contrataciones ni más inversiones; estamos condicionados por la ley y el techo de gasto.

Que el Gobierno Central sea ahora del PSOE, ¿abre alguna posibilidad? Yo espero que el gobierno de Pedro Sánchez levante el pie de encima a los Ayuntamientos que estamos gestionando bien y en los que no hay corrupción, y nos permita contratar a más gente para dar más y mejores servicios. La Zubia sigue recaudando, pero cada vez nos permiten dar menos servicios. El objetivo es privatizar, y nosotros bajo ningún concepto vamos a privatizar servicios.

Entre las críticas más recurrentes al gobierno, en este y en el resto de municipios, está la limpieza viaria. ¿Cómo han gestionado este área y cómo podría mejorar? En el tema de limpieza viaria hay dos problemas: hay un problema estructural, de organización de los Ayuntamientos. El objetivo desde arriba, desde el gobierno central, es la privatización de los servicios públicos. El servicio de limpieza es un servicio muy goloso, que quieren privatizar. Nos ponen todas las trabas del mundo para contratar personal. No podemos ampliar el número de plazas, a pesar de que hay jubilaciones; nos encontramos con 22 vacantes que no podemos cubrir porque la ley nos lo impide. Y luego hay otro problema, de civismo; la inmensa mayoría de la población es muy cívica, pero luego hay una minoría que ensucia lo que es de todos, que rompe lo que es de todos, y no tiene ningún respeto. Es muy difícil coger a alguien en el momento en que está haciendo el daño. A partir de ahí, con los medios que tenemos, con lo limitados que nos tiene el gobierno a la hora de contratar, sin poder contratar personal estable, tenemos que depender de contrataciones temporales, y tratamos de aliviar la situación. 

¿Cuál es la solución? Habría que tener a 24 personas fijas en plantilla de limpieza viaria: convocar 24 plazas fijas. Para que estén ahí todos los días. Tenemos el pueblo zonificado, tenemos cuatro máquinas, y sabemos lo que hay que hacer. Y no es posible porque la ley no permite crear esas 24 plazas. Tenemos que andar con plazas temporales y el presupuesto para plazas temporales es limitado, porque no tenemos mayoría en el Pleno. Si tuviéramos mayoría, al menos ampliaríamos la cantidad económica para crear plazas temporales.

¿Cómo definiría en la actualidad a Ganemos La Zubia?  Es una candidatura ciudadana que mira por el interés del municipio. Que trabaja de la Casa de la Marquesa para arriba: no queremos depender de las direcciones de partidos desde Sevilla ni desde Madrid. Las decisiones se toman en La Zubia y por el interés de La Zubia. Es una candidatura de hombres y mujeres que quieren trabajar por su pueblo, que su pueblo es su proyecto de vida y que quieren que funcione mejor y tenga los mejores servicios. Desde aquí animo a todo el mundo a participar en política, en un partido o en otro. Es la única manera de sanear esto. No se pueden dedicar a la política solo quienes tienen un interés particular. Hay que conseguir que las personas que tienen su puesto de trabajo y se implican en la política, como nosotros, no tire la toalla. 

¿Qué supuso para usted, como alcalde, la visita del expresidente de Uruguay, Pepe Mujica? Es uno de los puntos álgidos de mi carrera política. Uno de los actos más importantes a los que he asistido en toda mi vida. Que una personalidad como Pepe Mujica, con la autoridad moral que tiene, el único pueblo de España que haya visitado haya sido La Zubia. Sabiendo a donde venía, con un gobierno de Ganemos. Que haya venido a La Zubia y que hayamos tenido la oportunidad de verlo, a una leyenda viva, aquí, es un hito y es un orgullo. Es alguien que te hace un análisis tan sencillo y tan claro, que te abre la mente con ideas claras y sencillas. 

¿Por qué decide combinar el trabajo como enfermero con la Alcaldía de La Zubia? Me gusta mucho mi trabajo de enfermero. Las tres patas de mi vida son mi familia, la enfermería, y la vida del municipio. No quiero sacrificar ninguna de ellas, de momento. Mi padre y mi madre trabajaban en Alemania en una fábrica por la mañana, en otra por la tarde, y los fines de semana hacían trabajos privados. Tengo tiempo suficiente, media jornada que me permite no dejar mi trabajo. Alivio al Ayuntamiento, que no tiene que pagar la mitad de mi sueldo, pero estoy al cien por cien implicado. Hago turno de tarde, de noche o de fin de semana, lo que me permite estar todos los días al pie del cañón. Eso también te da una autoridad moral, demuestras que no estás en política por necesidad económica ni por un puesto de trabajo, sino porque tengo interés en resolver los problemas de mi pueblo. Por amor a mi pueblo y porque quiero que mis vecinos vivan mejor.

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